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12 DE OCTUBRE DE 2011 |
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DESDE MI TUMBA FRÍA Traducido del más allá por Max Lesnik Los Casinos y la política en Miami. La amenaza se está convirtiendo en realidad. Miami y todo el sur de La Florida pudiera dentro de poco suplantar a Las Vegas como la capital del juego en los Estados Unidos. Comenzaron con las concesiones a las tribus de indios Miccoukkes y Seminoles, continuaron con los Casinos en las carreras de perros y caballos, no se quedan atrás los frontones de Jai-Alai y los planes para abrir un Mega-Casino donde hoy está el edificio del Miami Herald siguen su agitado curso, sin que nadie le ponga freno a la ola de ruletas, Bacarats , Poker y maquinitas que nos invade como un Tsunami incontenible. El sueño de la Mafia y Mayer Lansky de los años 50, hacer de La Habana la Meca del juego del vicio y la prostitución de América se está convirtiendo en realidad. Pero no al otro lado del estrecho de La Florida, sino aquí en Miami donde los políticos de hoy- muchos de origen cubano- están cortados por la misma tijera de los politiqueros de la Cuba de ayer. Algunos hijos de aquellos “Díaz”, de muy triste recordación. Sobre el tema del juego y la política en Miami vamos a reproducir lo que escribió el pasado seis de octubre el periodista Alejandro Armengol en su Blog de la internet, una opinión muy singular de alguien que no tiene ninguna vinculación de amistad con El Duende ni mucho menos de relación política con Radio-Miami, un artículo que puso el dedo en la llaga y que por supuesto no lo vimos publicado en su habitual columna de opinión de El Nuevo Herald en español. Dice así
Alejandro Armengol: Los legisladores Erik Fresen, republicano por Miami y miembro de la Cámara, y la senadora Ellyn Bogdanoff, republicana por Fort Lauderdale, van a dar a conocer dos proyectos de ley idénticos. Supuestamente los proyectos pretenden inyectarle hasta $6,000 millones a la economía local, pero en realidad son una verdadera estafa. El proyecto de ley de más de 90 páginas transferiría la actual licencia estatal de juegos así como las responsabilidades regulatorias del Departamento de Negocios y Regulación Profesional a la Comisión de Juegos. Conociendo el historial de Miami, no hay que ser muy avispado para darse cuenta que esa comisión estaría en manos de las casas de juego. El diario local señala, como de pasada, que se seguirá el modelo de las comisiones de Nevada y New Jersey. Bueno, al menos no creo que nadie pueda decir luego que lo cogieron desprevenido. La tasa de impuestos sobre los ingresos por juego se establecería a la tasa más baja que existe hasta el momento, que es de 10 por ciento. Es decir, que un trabajador por cuenta propia en esta área acabaría pagando más impuestos que las casas de juego. ¿Y hay quien tiene cara para decir que los casinos beneficiarán a esta ciudad? Como siempre ocurre, los legisladores republicanos se han ido junto a los más poderosos y dejado en la estacada al resto. Quienes tienen licencia para operar máquinas tragamonedas en el sur de la Florida pagan una tasa de 35% por sus operaciones. Por supuesto, todo esto llena de regocijo a los miembros del exilio más tradicional que se han enterado del asunto. Junto con el viaje familiar a Disney World, nada alimenta más a estos personajes que una escapada anual a Las Vegas. Se podría afirmar que lo de Disney es una obligación, pero que ir a jugar a Las Vegas o a Atlantic City es un logro personal. Si alguien sabe hacer bien las cosas son los casinos, por lo que el negocio parece cada vez más redondo. La compañía Genting Group con sede en Malasia compró el terreno propiedad de The Miami Herald por $236 millones y adquirió casi 30 acres de una propiedad adyacente para construir un enorme casino llamado Resorts World Miami cuyo costo se calcula en unos $3,000 millones”. Hasta aquí el artículo del periodista Alejandro Armengol sobre los Casinos, los Republicanos, y los políticos cubanos de Miami entre los que el ex Congresista Lincoln Díaz Balart es la estrella naciente de la Corte Suprema del juego, el sueño dorado de Meyer Lansky, Batista y la Mafia americana de la Cuba de los años cincuenta, a punto de convertirse en realidad en el Miami corrupto de hoy. ************************************** Y hasta mañana jueves amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay. |
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