DESDE  MIAMI
Por:  Roberto Solís
    11 de octubre de 2011        
                                                       COMENTANDO LA NOTICIA

 

Hace  exactamente 143 años, que en las tierras del Oriente cubano, se lanzó un  grito de guerra, cuando se echaron al vuelo las campanas de la libertad en la Finca La Demajagua, cerca de Yara y de Manzanillo. En ese entonces una patria como la cubana, llena de hombres y mujeres bravos, se mantenía cada vez más inquieta y rebelde ante la criminal ocupación española. Dentro de todos los cubanos, un rico hacendado, Carlos Manuel de Céspedes, decide dar libertad a sus esclavos, y liderar un gran alzamiento de cubanos contra el despótico régimen que desolaba la isla.

   Aquella fecha se le recuerda en Cuba y en el mundo entero, como El grito de Yara y a su líder como el Padre de la Patria.

   Desde aquí, en esta orilla, como ya es costumbre, los cubanos dignos, honramos a nuestros mártires y héroes, que lograron, bajo el grito de Libertad o Muerte, una nueva Cuba, sin ocupación, hasta llegar a la alborada de 1959, donde se da comienzo a una República verdaderamente libre e independiente.

   Nunca olvidemos aquella sentencia, haciendo una especie de comparación histórica,  cuando recordamos a los héroes del Grito de Yara,  en circunstancias parecidas: “Entonces ellos hubieran sido como nosotros y hoy, nosotros, hubiéramos sido como ellos”.

  ¡ GLORIA ETERNA A LOS MÁRTIRES Y HÉROES DE LA PATRIA!

Nota adicional: Con todo el respeto de los oyentes, hoy deseo robar unos segundos para informar   a muchos interesados, que cumple también medio siglo,  más un año, quien salvara su vida recientemente por un milagro de la ciencia, tras un terrible accidente realizando misión internacionalista en Haití.  Se trata de mi hijo Rafael, quien  vive con su familia en Cuba.

   MUCHAS FELICIDADES EN SU DIA DE CUMPLEAÑOS.

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    Según explicaciones brindadas por analistas en la televisión, hay un delito del cual no se comenta mucho y que se ha convertido en un flagelo para muchos habitantes de este país. Se trata del “Robo de identidad”. El tesoro más valioso de un  ciudadano,  es su persona, su vida, su privacidad, su identidad,  que sumado a la de su familia, componen el escalón más importante de un ser humano.

   Cada persona, al menos en esta nación donde es tan usual ser víctimas de delitos de fraude, cuida muchos de su número de Seguro Social, Licencia para conducir, tarjetas de créditos, Pasaporte, números de teléfonos, seguros de vida y de sus propiedades, en fin son muchos los cuidados que hay que conservar para cada uno de ellos en  nuestra intimidad en la vida.

   Pero es muy fácil arreglárselas por parte de algunos delincuentes especializados, en robar las identidades de los ciudadanos para lucrar robando sus fondos, tarjetas de créditos, cuentas bancarias en fin,  con toda su vida.

   En un programa de la televisión,  se explicaba por un experto en poder realizar,  cómo se las arreglan los delincuentes, para robar identidades.  Llamó a un par de personas del público asistentes y con solo conocer sus nombres y apellidos y con el uso  de una computadora, a través de un aparentemente sencillo proceso, en la net, este técnico pudo conocer datos privados de cada uno de los dos asistentes, tales como Seguro social, dirección, etc.

   Se dio a conocer que cada tres o cuatro segundos, una persona es estafada en el país, robándole su identidad y usando sus tarjetas de créditos y cuentas bancarias, para robar dinero y realizar comparas, a veces hasta por varios miles de dólares. Se calcula que el movimiento que dejan  estos delitos,  están rodeando los $ 70,000 millones cada años.

   Por eso nos unimos a hacer énfasis en que se deben guardar celosamente bien,  los datos personales de cada cual y NO dar a conocer el número de Seguro Social, sin saber quién dárselo. La vulnerabilidad comienza en esto, ya que desde que vemos a un médico, un dentista, un crédito para adquirir alguna mercancía o servicio, el seguro del auto, de la vivienda, en fin que  entregamos nuestro número facialmente a  infinidad de otras personas todos los días. Esta es otra de las tragedias cotidianas en que las autoridades de este gran país, no han sido capaces de poder combatir con la eficacia que se requiere, a favor de la ciudadanía.

   Les habló, Desde Miami, Roberto Solís.  

 

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