DESDE  MIAMI
Por: Roberto Solís
       26 de agosto de 2011
                                                        COMENTANDO LA NOTICIA

   

La situación en Libia, que parece estar al borde de una confrontación mucho más violenta y amplia, de acuerdo a la industria mediática que controla las informaciones, se encuentra hoy en primera plana y ello constituye que lo que se avecina es algo imaginable. También esta situación empuja a mucha gente, en algunas partes,  a mostrar sus desacuerdos con las autoridades gubernamentales en el planeta, llegándose a protestar por infinidad de razones. Chile, México, Inglaterra, Francia, Siria, Venezuela, en fin son muchos los estados donde se escenifican manifestaciones de protestas callejeras y de otras índoles también.

   En Cuba, que existen unos pequeños grupos de inconformes y adversarios del gobierno, no escapa a estas consecuencias que provoca la prensa mundial. Trípoli es hoy lo que fuera El Cairo hace poco y esa situación enardece las pasiones pero cuando estas están movidas por razones de conveniencia económica y posibles cambios de sus intereses personales, la cosa cambia mucho más.  

   Todos sabemos que los Estados Unidos, a través de sus agencias de penetración y desestabilización de gobiernos,  que se niegan  a seguir complaciendo los dictados de Washington, establecen decenas de millones de dólares disponibles para los “protestones” y que ellos se encarguen de lo demás. Entre las promesas están el poder tener una mejor vida en sus países de origen, como sucede en Cuba, con unas inyecciones de medios materiales que los hace disfrutar mejor que el resto de pueblo. Aunque es necesario recordar, que los que distribuyen estos fondos, son sus jefes en Miami y la Capital de EUA, y por lo tanto ahí se queda la mejor parte. Por otro lado el solo hecho de ser arrestados por unas horas, o unos días,  y que esto sea algo de información pública, los hace acreedores, a los “concursantes” de esos espectáculos, de una posible visa de emigrante para Estados Unidos,  usando esos pobres antecedentes, a los que llaman políticos, en la embajada en la capital cubana. En otras palabras su posible viaje a Miami, estaría casi asegurado. Para ellos y sus largas familias.

   Estos arrestos, como los sucedidos a las mujeres que protestaban con un letrero en una sábana blanca, frente a transeúntes y turistas, que a esa hora, deambulan por el área del Capitolio en La Habana, al producirse llaman la atención una vez más, aunque el tiro les salió por la culata a estas pobres infelices que se dejan usar para estos menesteres.

   Según declaraciones de ellas mismas, esperaban una participación masiva como respuesta a sus actos y crear una revuelta grande. Pero, repito,  según ellas mismas, solo hubo una pálida reacción aislada entre varios de los muchos espectadores del espectáculo, con alguno que otro “gritico” protestante.

   Las damas pasaron la noche en una estación de policía local y fueron liberadas al siguiente día. Las explicaciones pueden ser variadas, desde realizar actos públicos sin el correspondiente permiso para hacerlo, hasta gritar en la vía pública y no parar de hacerlo cuando las autoridades les solicitan que lo hagan, desobediencia pacífica, claro está. No hubo ni siquiera  fianza para salir a la calle, después de la detención.  ¡Ah! Pero ya tienen un antecedente, estuvieron detenidas por protestar, eso vale en la Embajada y mucho.

   La  opinión de algunos, no obstante, es que estos actos no deben ser castigados con detenciones oficiales, pues les brinda la oportunidad de seguirlos haciendo. ¿Por qué no se paran en frente,  otro grupo de mujeres, esposas,  familiares y amigas de los Cinco Héroes Cubanos,  presos injustamente, en cárceles norteamericanas, como respuestas a su  presencia pidiendo libertad, también. Esto lo cubriría la prensa también.

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Les habló, Desde Miami, Roberto Solís.  

    

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