A finales de 1941, Giap se trasladó a las montañas de Vietnam
para crear los primeros grupos guerrilleros. Allí estableció una
alianza con Chu Van Tan, dirigente del Tho, un grupo guerrillero de
una minoría nacional de Vietnam del noreste. En las navidades de
1944 capturó un puesto militar francés, tras haber formado los
primeros batallones de sus fuerzas armadas.
A mediados de 1945 tenía ya unos 10 000 hombres bajo su mando y
pudo pasar a la ofensiva contra los japoneses que habían invadido el
país.
La policía francesa detuvo a su esposa y a su cuñada
utilizándolas como rehenes para presionar a Giap y lograr que se
entregara. La represión fue feroz: su cuñada fue guillotinada y su
mujer condenada a cadena perpetua, muriendo en la prisión después de
tres años a causa de las brutales torturas. Los verdugos galos
también asesinaron a su hijo recién nacido, a su padre, a dos
hermanas y a otros familiares.
El general Giap derrotó a los franceses durante la campaña de
Dien Bien Phu, que fue la primera gran victoria de un pueblo
colonial y feudal, con una economía agrícola primitiva, contra un
experimentado ejército imperialista sostenido por una industria
bélica pujante y moderna. Los más conocidos generales franceses (Leclerc,
De Lattre de Tasigny, Juin, Ely, Sulan, Naverre) fracasaron uno tras
otro frente a unas tropas integradas por campesinos pobres, pero
decididas a luchar hasta el final por su país y por el socialismo.
Vietnam resultó dividido y Giap fue nombrado ministro de Defensa del
nuevo gobierno del Vietnam del Norte que, al tiempo que continuaba
la guerra popular, se esforzaba por construir una nueva sociedad
socialista.
Como comandante del nuevo ejército popular, Giap dirigió la lucha
en la guerra de Vietnam contra los nuevos invasores norteamericanos
en el sur del país, que una vez más comenzó bajo la forma de guerra
de guerrillas. Los primeros soldados estadounidenses murieron en
Vietnam cuando el 8 de julio de 1959 el Vietcong atacó una base
militar en Bien Hoa, al noreste de Saigón.
Cuatro presidentes americanos lucharon sucesivamente contra
Vietnam, dejando el rastro de sangre de 57 690 mercenarios
americanos y en 1975 el país fue reunificado, cuando un tanque del
ejército revolucionario embistió la valla de protección de la
embajada americana, mientras los últimos imperialistas huían
precipitadamente en un helicóptero por el tejado del edificio.
El general Giap no solo fue un maestro en el arte de dirigir la
guerra revolucionaria, sino que además escribió sobre ella varios
libros con importantes valoraciones, como su famosa obra Guerra
popular, ejército popular, un manual de la guerra de guerrillas
basado en su propia experiencia. En él establece los tres
fundamentos básicos que debe disponer un ejército popular para
lograr la victoria en la lucha contra el imperialismo: dirección,
organización y estrategia. La dirección del Partido Comunista, una
férrea disciplina militar y una línea política adecuada a las
condiciones económicas, sociales y políticas del país.
Definió la guerra popular como "una guerra de combate para el
pueblo y por el pueblo, mientras que la guerra de guerrillas es
simplemente un método del combate. La guerra popular es un concepto
más general. Es un concepto sintetizado. Es una guerra a la vez
militar, económica y política". La guerra popular no solo la hace un
ejército, por más que sea popular, sino que la hace todo el pueblo
porque es imposible que un ejército revolucionario, por sí mismo,
pueda lograr la victoria contra la reacción, sino que es todo el
pueblo el que tiene que participar y ayudar en una lucha, que
necesariamente debe ser prolongada.
Como buen guerrillero, Giap sabía que el éxito de la victoria,
cuando hay una desproporción tan grande de fuerzas, se basa en la
iniciativa, la audacia y la sorpresa, lo que exige que el ejército
revolucionario se desplace continuamente. Destacó como un genio de
la logística, capaz de movilizar continuamente importantes
contingentes de tropas, siguiendo los principios de la guerra de
movimientos. Lo hizo así contra los colonialistas franceses en 1951,
infiltrando a un ejército entero a través de las líneas enemigas en
el delta del río Mekong, y otra vez adelantando la ofensiva de Tet
en 1968 contra los estadounidenses, cuando situó a millares de
hombres y toneladas de aprovisionamientos para un ataque simultáneo
contra 35 centros estratégicos del sur.
Los partidarios y adversarios consideran a Vo Nguyen Giap, como
uno de los grandes estrategas militares de la historia.
Marcel Bigeard, el general más condecorado del ejército francés,
que fuera su prisionero, ha dicho del jefe militar vietnamita: