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30 de agosto de 2011 |
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COMENTANDO LA NOTICIA
Una investigación en las prisiones dio como resultado, críticas situaciones en cuanto a la mala atención a la salud de los reclusos, mala alimentación, falta de equipos suficientes contra incendios y seguridad para los presos. Maltratos físicos con fuerza excesiva, por parte de los guardias y se comprueba que viran la cara, cuando hay pelean entre sí, ocasionando violentas riñas. Los abusos son rutinarios. Hay complicidad en los robos de alimentos y asignaciones que los mismos guardias, tienen a su cargo, su administración. En fin, hasta condiciones de hacinamiento en las cárceles, haciendo que la falta de higiene, pueda provocar riesgos de infecciones colectivas, son muchas de las anormalidades detectadas que son del conocimiento actual de las más altas esferas. Todo esto y mucho más, contrabando conocidos y no perseguidos por los custodios, donde se incluyen drogas, bebidas alcohólicas, cigarrillos y otras cosas prohibidas, son ya de conocimiento de las más altas esferas de las autoridades y se está exigiendo una respuesta adecuada con soluciones de inmediato, donde se debe aclarar suicidios y otros abusos cometidos consuetudinariamente. Pero aclaro que todo, óiganlo bien, esto no es gran noticia, ya que no está sucediendo en Cuba, sino aquí en el Gran Miami Dade. La División de Derechos Civiles, del departamento de Justicia del Gobierno Federal, fue quien realizó la investigación que arrojó todas estas deficiencias carcelarias, que van en contra a todos los derechos humanos que tienen los reclusos. Inclusive parte de las conclusiones fueron bastante duras, cuando aseguran que todas estas irregularidades han sido “deliberadamente indiferentes, para las autoridades del Condado Miami Dade, que van contra la salud física y mental de los reclusos y también contra sus derechos constitucionales”. Duras acusaciones contra un equipo que acaba de tomar el poder condal. Así mismo, el alcalde Carlos Giménez, declaro que se encuentra muy preocupado por los resultados de estas investigaciones, y que está dispuesto a comprometerse con que el Condado dará una enérgica respuesta a todo lo que está ocurriendo. Caramba, tal parece que las cosas tiene que tomar un giro de conocimientos federales, para que la gente aquí, en su propio patio, se puedan enterar de lo que realmente sucede y moverse a los efectos. Es increíble, que en las cárceles que están a cargo del Condado, se violen tantas regulaciones y que haya tantos bandidos supervisando y vigilando, que los presos en su conjunto, por cierto, los conocen, pero no denuncian por miedo, y ni el alcalde ni sus subalternos, no se enteren. O es que hay complicidad allá arriba en los pisos superiores del edificio, donde radica la administración de todo un “tremendo” Condado, famoso por sus cosas malas, entre todos los demás. Otra dura para Giménez, el flamante nuevo “Mayor”. Recuerden todos, esto no está ocurriendo en Cuba o en otro lugar, sino aquí mismo, en nuestras propias narices. ************************ Un día como hoy en horas de la tarde pero en el año 1918, Cuando el genio político de la época, Vladimir Ilich Lenin, líder de los bolcheviques y de la primera Revolución Socialista del mundo; una mujer rusa resentida, mercenaria y sicópata, conocida por Fanni Y. Caplán, le disparó tres veces, a boca de jarro, con una pistola Bowning, con balas envenenadas. Una de ellas perforó solo el abrigo de Lenin, pero las otras dos si entraron a su cuerpo en órganos vitales. El Jefe de la Revolución de Octubre, no llevaba chalecos contra balas, ni más protección que un auto normal. En ese momento, al subir al mismo, ocurre el atentado y fatalmente en un momento en que no tenía escolta cerca. Hace ya hoy 93 años que la contrarrevolución rusa logra intentar asesinar al líder que ya había adquirido dimensiones mundiales. Pero no fue hasta pocos años después que definitivamente fallece, ya maltratada su salud por sus esfuerzos en la dirección de la nación y las secuelas del atentado de 1918. Tenía entonces solo 54 años de edad. Las luchas de los Rusos Blancos, ayudados por el Imperialismo Yanqui y los principales jefes contrarrevolucionarios, hicieron que aquel gigante en ideas y de valor incalculable, fuera un motor incapaz de parar. Muchos recuerdan aquellas palabras cuando acotó que los médicos no le permitían escribir ni leer, por el estado delicado que atravesaba, a lo que contestó: “Pero no me puede prohibir que piense”. Hoy desde este humilde espacio, recordamos que así fue Lenin, el grande. Les habló, desde Miami, Roberto Solís.
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