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XXXIX Cumbre
MERCOSUR
rechaza bloqueo de EE.UU. contra Cuba
Y aprueba redacción de histórico código
aduanero que profundiza su integración
SAN JUAN, Argentina.— Los países miembros
del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y sus asociados reiteraron en
la jornada de clausura de su XXXIX Cumbre "su rechazo al bloqueo
económico, comercial y financiero al cual se encuentra sometida la
República de Cuba, con la convicción de que se trata de una medida
contraria a los principios de la Carta de las Naciones Unidas",
según estipula la declaración final aprobada aquí, informa ANSA.
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Los mandatarios destacaron
los avances para mantener la integración en la región. |
El encuentro de alto nivel dio paso
también a la aprobación de una serie de puntos entre los que
destaca la redacción de un código aduanero, que servirá para
perfeccionar el bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y
Uruguay, tras seis años de discusiones, indica Telesur.
La mandataria argentina, Cristina
Fernández, cuyo país cedió hoy la presidencia pro témpore del
bloque a Brasil, afirmó que "esto es un logro de todos, de los
cuatro estados miembros. Muy pocos creían que podíamos arribar a
este acuerdo porque no apostaban a que podíamos profundizar el
MERCOSUR".
En este marco, el estadista brasileño,
Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó su anhelo de que los
Gobiernos de Colombia y Venezuela entablen un diálogo que permita
superar las diferencias, porque cuanta más armonía haya entre
estas naciones, "más van a ganar sus pueblos".
Por su parte el canciller venezolano,
Nicolás Maduro, elogió los pasos cada vez más avanzados que vienen
dándose a favor de la verdadera unión del continente, y explicó
que la ausencia del presidente Hugo Chávez obedeció a razones de
salud y de Estado, reporta PL.
En la cita se firmó además un tratado de
libre comercio (TLC) con Egipto y se reabrieron las discusiones
con la Unión Europea, entre otros acuerdos comerciales; mientras
que los presidentes de Brasil, Argentina y Chile dialogaron sobre
el proyecto para la construcción de un túnel bajo la Cordillera de
los Andes.
Asimismo, los países miembros del
organismo regional y sus asociados condenaron "enérgicamente"
mediante un comunicado conjunto, la acción perpetrada por Israel
contra uno de los barcos de la Flotilla de la Libertad, y
respaldaron el llamamiento de la ONU a una investigación completa
e imparcial del ataque, indica EFE.
La unión aduanera condenó también la ley
de Arizona (EE.UU.) sobre inmigración, al considerar que normas de
este tipo pueden alentar la discriminación y persecución de los
inmigrantes en ese país, así como actitudes racistas y xenófobas.
MERCOSUR se
focaliza en comercio
● Aborda crisis
Colombia-Venezuela
SAN JUAN, Argentina, 2 de agosto.— Los siete cancilleres del
Mercado Común del Sur (MERCOSUR) centraron el lunes la primera
jornada de la 39 cumbre del mecanismo regional en temas
comerciales y económicos, sin evitar la crisis diplomática entre
Colombia y Venezuela, refiere AP.
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La Cumbre se
pronuncia por un análisis sincero y amplio de las asimetrías
del bloque y una integración más profunda.
Foto: EFE |
Como fruto de los debates, la unión
aduanera aprobará en este encuentro fondos por 794 millones de
dólares en "nueve proyectos destinados principalmente a la mejora
de infraestructura, saneamiento e interconexión eléctrica" para
combatir las asimetrías en los países miembros, anunció Héctor
Timerman, titular de Exteriores de Argentina, que en esta cita
traspasará la presidencia pro témpore a Brasil.
El ministro anfitrión dijo que se llegó a
un acuerdo con Egipto para crear una zona de libre comercio y
destacó en este semestre el reinicio de las negociaciones del
MERCOSUR con la Unión Europea, interrumpidas desde el 2004, hacia
un Acuerdo de Asociación Interregional.
También se firmó hoy un convenio para la
conservación del acuífero guaraní, una de las mayores reservas de
agua dulce del mundo, que contempla el acuífero como un recurso
hídrico transfronterizo, que integra el dominio territorial
soberano de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, refiere EFE.
Asimismo, reporta que ante una propuesta
del canciller de Paraguay, Héctor Lacagnata, de que el conflicto
entre Colombia y Venezuela sea parte de la agenda de la cumbre del
MERCOSUR, su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, pidió a sus
colegas que el tratamiento de la crisis de su país con Bogotá se
limite a la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) e instó a los
gobiernos de la región a respaldar la propuesta de Caracas sobre
un plan de paz para Colombia, presentada la semana pasada en la
UNASUR. Señaló que "la única guerra que persiste en la región es
la guerra en Colombia" y denunció la estrategia de ese país,
apoyado por el gobierno de EE.UU.
El encuentro de alto nivel cerrará el
martes con la presencia de los presidentes Cristina Kirchner
(Argentina), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Hugo Chávez
(Venezuela), Sebastián Piñera (Chile), Evo Morales (Bolivia),
Fernando Lugo (Paraguay) y José Mujica (Uruguay).
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VENEZUELA-COLOMBIA
El doble objetivo del imperio
Nidia Díaz
SE
suceden vertiginosamente en los días recientes diversos
acontecimientos relacionados con el llamado “conflicto
Venezuela-Colombia”, que no es más que la fabricación
intencionada —no por vez primera—, del presidente saliente de
Colombia y reeleccionista fracasado Alvaro Uribe de una
supuesta intromisión venezolana en los complicados asuntos
internos de Colombia, país que padece una larga guerra civil
de más de seis décadas.
Lejos
de algún tipo de negociación o entendimiento que pudieran
conducir al fin de los sangrientos enfrentamientos que
estremecen a Colombia desde hace más de medio siglo, el
régimen de Uribe se dedicó a convertir al país en una
gigantesca base militar de Estados Unidos para ratificar los
objetivos del Imperio contra los procesos políticos
progresistas e independientes que tienen lugar en América
Latina y el Caribe.
Actuando
como testaferro de los peores intereses de Washington desde la
era Bush e intentando encubrirlo con el ropaje de la “lucha
contra el narcotráfico”, cuyos resultados efectivos nunca
aparecen, ha cumplido la misión de sabotear y torpedear la
integración y la unidad latinoamericana en función de las
pretensiones imperiales de dominación.
En esta
dirección puede insertarse la puesta en funcionamiento el 31
de julio de una base militar aérea, la cual tendrá entre sus
tareas según una información aparecida en Radio Nacional de
Venezuela (RNV), la de vigilar el espacio aéreo en la frontera
con el país bolivariano y combatir a las guerrillas de las
FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejército
de Liberación Nacional). La noticia, aparecida en RNV fue
anunciada por la propia Fuerza Aérea Colombiana (FAC).
Según la fuente, la
base estará ubicada en Yopal, capital del petrolero
departamento (provincia) de Casanare. El comunicado hecho
público por la FAC agrega que "esta unidad tendrá
responsabilidad sobre los departamentos de Arauca (fronterizo
con Venezuela) y Casanare, con un total de 69 mil km2 y
contará con aeronaves de transporte, inteligencia y combate de
ala fija y ala rotatoria".
Por
esta razón, al analizar el papel de Uribe, particularmente en
la recta final que antecede a la conclusión de su doble
mandato presidencial, debe ponerse atención a la situación
política interna de Colombia y, en especial, a lo sucedido a
partir de las aspiraciones reeleccionistas por segunda ocasión
del mandatario actual. Acusado de intentos de violación de la
Carta Magna y de ejercer presión política y económica,
escuchas ilegales y todo tipo de fechorías para prolongarse en
el poder, el Tribunal Constitucional decidió finalmente
impedirle su ansiada reelección y, de este modo, se vio
obligado a dar paso a la candidatura de Juan Manuel Santos.
Si
bien Santos había sido su colaborador como ministro de
Comercio, primero, y de Defensa, después, silenciosas
contradicciones políticas fueron minando esa relación y todo
indica que se acrecentaron durante la campaña electoral, no
obstante el aparente apoyo que Uribe debía darle como
candidato del partido de gobierno. En Colombia era un secreto
a voces el escaso entusiasmo del Presidente a favor de su ex
colaborador.
El
prestigioso y bien informado periodista venezolano José
Vicente Rangel, en su programa televisivo, señaló que el
verdadero objeto de la reciente aventura de Uribe buscando
impedir una relación respetuosa de buenos vecinos entre
Venezuela y Colombia, iba dirigido contra Juan Manuel Santos.
Dijo
Rangel: “al gobierno de Uribe, a pocos días de dar paso al
gobierno de Juan Manuel Santos, para nada le importa la
sindéresis y dejar mal parado al Estado colombiano, a sus
instituciones y a su pueblo”.
Añadió
el comentarista de Televen que las acusaciones contra
Venezuela son un simple pretexto que pretende colocar al nuevo
gobierno colombiano ante un hecho consumado y frustrar así las
posibilidades de acercamiento que se abrirían en un nuevo
período presidencial.
José
Vicente puntualizó: “Más que provocar a Venezuela su objetivo
(el de Uribe) es impedir un posible cambio de línea a partir
del próximo 7 de agosto, cuando tome posesión Santos, y
dinamitar cualquier política que apunte hacia el diálogo y la
paz entre los dos países”.
Percepción
similar fue expresada en un comentario del diario mexicano La
Jornada en el que se afirma que “Uribe Vélez pareciera
empeñado en heredar a su sucesor un conflicto agravado con
Venezuela y dejar, de paso, una diplomacia regional lesionada”.
Por
supuesto que todos estos planes de agresión y
desestabilización contra Venezuela no pueden verse ajenos a la
estrategia hegemonista y antiintegracionista del Gobierno de
Estados Unidos que tiembla ante las posibilidades y ante las
realidades cada vez más concretas de unión e integración
dentro de su otrora “patio trasero” y maniobra
desesperadamente para reconquistar el poder y la influencia
que caracterizaron al imperio en la región.
Para
lograrlo no le basta ya con sus propias fuerzas y debe
recurrir a “caballos de Troya” dispuestos a hacer el trabajo
sucio de división e intriga sobre el terreno como fue en el
caso de Honduras con Micheletti y es ahora en Colombia con el
saliente Uribe, que intenta dejar como herencia una situación
sin retorno en las relaciones con Venezuela.
Ante
el ambiguo rol de la desacreditada e inútil OEA, a la Unión de
Naciones Sudamericanas (UNASUR), de reciente creación y
actuación, corresponde hacer frente al diferendo y hallar una
solución justa que respete la integridad territorial y la
soberanía de todos, esclareciendo las acusaciones falsas.
Sin
embargo, no será fácil lograrlo mientras el actual régimen de
Uribe ocupe allí la representación colombiana e impida el
consenso total requerido según las normas actuales de UNASUR,
favorable a la solución y al diálogo como forma de entorpecer
cualquier acción conjunta de los países sudamericanos en este
o en otros temas.
Referido
a la cita de cancilleres de UNASUR, el diario mexicano La
Jornada comenta que: “El resultado del cónclave que se realizó
en la capital ecuatoriana (…) no es sorpresivo: desde su
llegada a Quito, el canciller colombiano Jaime Bermúdez
declaró que asistía a la cita "sin mayores expectativas" y
señaló que sólo esperaba ver cómo se "desenvuelve la reunión".
En esa misma tónica, el gobierno de Bogotá rechazó, en horas
previas a la realización de la cumbre, una propuesta de "plan
de paz" elaborado por el gobierno venezolano, que había sido
interpretado por diversos analistas como un gesto de
distensión y de buena voluntad”.
Entretanto,
el líder de la Revolución Bolivariana lamentó que el
Presidente saliente de Colombia “apueste a la agresión
permanente como estrategia de Estado para resolver los
problemas que aquejan a la sociedad colombiana”.
El domingo último en su habitual columna de
Las Líneas de Chávez, se refirió al aumento de violencia con
que viene actuando la administración Uribe a sólo una semana
de que entregue el poder a su ex ministro de Defensa, Juan
Manuel Santos.
Y en esa dirección envió
un mensaje de alerta a los colombianos: “Debe entender el
pueblo colombiano que en la Venezuela bolivariana no tenemos
ni sindicalistas asesinados, ni desplazados, ni fuerzas
insurgentes a lo largo y ancho del país; no tenemos grupos
paramilitares, ni importantes extensiones de tierra al
servicio de la producción de drogas, ni bases militares
estadounidenses, ni fosas comunes ahítas de cadáveres. Nadie
puede ignorar que estos sí son elementos definitorios de la
realidad colombiana”.
Asimismo recordó lo que muchos otros han insistido en
relación con la política del gobierno colombiano: “Es
un incendio que se ha expandido hacia nuestras fronteras:
hacia Ecuador, hacia Venezuela sobre todo, hacia parte de
Brasil también en menor medida. El incendio hacia Venezuela
pasa, ¿cómo evitarlo? Guerrilla, paramilitares, sicarios,
narcotráfico, asesinatos, violencia. De ahí la imperiosa
necesidad de que asumamos una política hacia la paz". Buscar y
mantener la paz, ese ha sido y es el mensaje de la Venezuela
bolivariana a Colombia y al mundo.
Junto
a estas realidades no podemos olvidar que las pretensiones de
Estados Unidos persiguen un doble objetivo: profundizar el
control político y militar sobre Colombia, convertida ya en
pieza del Imperio y a partir de ahí desestabilizar y liquidar
a la Revolución Bolivariana de Venezuela y a su líder Hugo
Chávez, devenidos obstáculos fundamental a sus planes,
acusador constante y —sobre todo—, elemento de referencia e
inspiración para las luchas de otros pueblos latinoamericanos
y caribeños.
Estar
alerta es poco. Hay que prepararse para dar una batalla que es
de todos porque en ella se juega el destino, el futuro y la
independencia de esta América Nuestra. |
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