Confieso que
cuando salgo de Miami me entra cierta nostalgia por lo que he dejado
atrás. Es que aquí pasa con algunos, lo que sucedía con un viejito
de mi pueblito de Vueltas, que cuando los muchachos le caían atrás
llamándole “Matojito”- apodo que le decían al iracundo anciano para
buscarle la lengua- éste respondía agresivo y molesto ante la
impertinencia irreverente de la alegre muchachada. Pero cuando nadie
le hacía burla ni caso a “Matojito”, el hombre ya entrado en años
que caminaba encorvado con sus manos a la espalda, murmurando sus
pensamientos, levantaba su voz de trueno, respondiendo airado a los
supuestos insultos que por entonces nadie había proferido.
Eso es lo que
pasa aquí con esos personajillos que aparecen todos los días en los
programas de los Canales y emisoras Cloacas de la radio y la
televisión local de Miami . Que cuando
El Duende, por estar ausente no
los menciona, ellos siguen pataleando iracundos como el “Matojito” del
cuento, buscando que nosotros nos ocupemos de ellos. Pues bien, si
eso los complace, aquí estamos de nuevo en el aire, para sonarles
la badana a todos los “Matojitos” del pueblo.
Lo cierto
que a mi regreso a Miami, me encontré que el cuartico está igualito y
cada mono en su lugar. Y yo de vuelta en mi tumba fría, gozando la
papeleta.
****************************
El Herald despistado como siempre.
Todo mundo y su
tía saben que las encuestas que publica el Miami Herald en Español
todos los días en la pagina tres A, de la sección “Trasfondo”, son
fabricadas en la misma redacción de ese periódico, aunque según
ellos son los mismos lectores los que así opinan a través de la
Internet.
El pasado
domingo la pregunta de la encuesta del Nuevo Herald fue : “Cree Ud.
que Fidel Castro busca reconquistar el poder? Según los resultados,
2,278 personas, es decir un 74 % de los que opinaron, dijeron que si,
que Fidel estaba tratando de reconquistar el poder.
Unos 793
dijeron que no, lo que equivale a un 26% de los supuestamente
encuestados, de un total de 3,071 personas que según ellos,
respondieron a la pregunta de
El
Nuevo Herald en Español. Lo que si fueran ciertas las
cifras, poco caso le hacen los lectores a las encuestas de El
Herald.
Pero la
encuesta fabricada de El Herald, demuestra una vez mas lo
despistado que está ese diario de Miami, que de Cuba y de lo que
allí pasa, sabe tanto como este Duende sabe de lo que ocurre en
el Infierno cuando el
Diablo apaga el fuego para irse de rumba con sus
diablitas.
Despistados
como siempre. Fidel no quiere volver al poder. Ni lo desea ni lo
busca. ¿ Es que no acaban de entender que
Raúl y Fidel la misma cosa son?
Un sacerdote amigo me dijo en una ocasión: “Es que no saben
nada de Cuba ni de Fidel ni de Raúl. Es que no entienden el gran
misterio de lo que es la “Santísima Dualidad”.
******************************
Tin Marín de dos Pingués.
Según
un reportaje publicado en el diario cubano Granma el Ministerio del
Interior informó que sus oficiales investigadores habían descubierto
una red de narcotráfico que operando desde Miami, enviaba hojas de
marihuana clandestina a Cuba a través de una agencia de envío de
paquetes de ayuda familiar a la isla. La marihuana era introducida
camuflada en envases de cartón de cajas de cereales. El Corn Flakes
estaba premiado. Las autoridades cubanas no revelaron el nombre de
la empresa de envíos de paquetes a Cuba envuelta en esa actividad
ilegal de narcotráfico, por lo que en Miami se ha armado la de
Pancho Alday sobre cuál de las agencias de viajes está en
candela. Tin Marín de dos Pingués, dime el títere que fue.
***********************************
New York bajo ataque...
El corresponsal
del diario La Jornada de Méjico,
David Brooks, publicó ayer un despacho desde la ciudad de New York
que tanto nos llamó la atención, que lo vamos a reproducir en toda
su extensión. Dice
así:”
La
ciudad más rica del mundo está bajo ataque, que ha obligado a cierres de
emergencia de todo tipo de comercios, desalojo de hogares y hoteles, gritos
de susto y hasta huidas masivas e intensa actividad de expertos y
funcionarios para buscar defensas mientras las autoridades piden calma a los
habitantes.
Al parecer no hay ninguna defensa efectiva, a pesar de todas las medidas
antiterroristas de la más alta tecnología y las acciones de los servicios de
inteligencia.
¿Y quién es el enemigo esta vez? De hecho, hay dos y no se sabe si operan en
conjunto para intimidar y amenazar a la gran manzana: chinches y mapaches.
Después de casi haber desaparecido durante décadas, las chinches se han
vuelto el insecto que se come a Nueva York. Según la Asociación
Nacional de Manejo de Plagas, se ha registrado un incremento de 71 por
ciento en chinches desde 2001. En esta ciudad se registraron 12 mil 768
quejas en la línea de asistencia municipal en el año fiscal concluido el 30
de junio, 16 por ciento más que en 2009 y 39 por ciento más que 2008. Se
calcula que uno de cada 15 neoyorquinos tenía chinches en su hogar en 2009,
cifra que se supone es más elevada hoy.
Los insectos han invadido desde las colonias más lujosas a las más pobres.
Han sido detectadas en el Empire State Building y en varios edificios
residenciales, incluso en los muy lujosos del Upper East Side. Este verano
una de
las tiendas de
Victoria’s Secret, en la avenida Lexington, fue obligada a cerrar para
erradicar los bichos entre
la ropa interior sexy de esta
cadena de lencería. Hollister, en Soho, cerró durante días la tienda de ropa
muy de moda; ahí, empleados encontraron los insectos en su propia ropa;
varios tenían ronchas por los piquetes de las chinches y nadie quiere pensar
qué pasó con las y los modelos famosos que andan por toda la tienda casi
desnudos.
También se encontraron chinches en el megamulticinema AMC, en plena Times
Square, en el Centro Time Warner, en las oficinas de la revista de modas
Elle y en las del fiscal de Brooklyn, entre otros lugares en meses
recientes. Otras se ubicaron en la sede de
Fox News.
Otras tiendas de lujo, como Bergdorf Goodman y Lord & Taylor, en la Quinta
Avenida, están preocupadas por la plaga, y algunas han contratado equipos
caninos especializados en detectar la presencia de chinches. Los hoteles,
por supuesto, prefieren no hablar mucho del problema.
La plaga obligó al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, a crear una
junta de asesoría municipal para desarrollar “estrategias apropiadas” contra
las chinches.
Y no es sólo esta ciudad: muchas de las grandes urbes del país están
afectadas. Recientemente, el Centro de Control de Enfermedades y la Agencia
de Protección Ambiental (ambas entidades federales) emitieron una
declaración conjunta en la que advierten que “agencias de salud pública en
todo el país se han visto abrumadas por quejas sobre chinches”.
Nadie sabe cómo volvieron, ni de dónde llegaron. Como en este país toda
amenaza proviene del extranjero, la especulación es que los culpables son
viajeros de otros países (para variar, algunos culpaban a mexicanos, aunque
se reportó que las chinches que se han detectado en
México llegaron más bien con viajeros
procedentes de Estados Unidos). Esos insectos viajan fácilmente en la ropa,
en bolsas, y se esconden en cualquier ranura; prefieren estar cerca de sus
víctimas y gustan de la vida nocturna. Aunque no trasmiten enfermedades, sí
chupan sangre y pueden provocar reacciones alérgicas.
Por ahora no hay un arma efectiva contra ellas, ya que después del uso
excesivo de pesticidas las nuevas generaciones son invulnerables hasta por
venenos muy tóxicos. Para desalojarlas, además de fumigar, hay que lavar
todo (alfombras, ropa, cortinas, etcétera), a veces con vapor, algo que
puede resultar muy costoso y durar hasta un mes.
La cosa está tan grave que el New York Times publicó un editorial
este domingo llamado En busca de una solución para las chinches, en
el que insta a las autoridades y a la industria a “expeditar” esfuerzos para
encontrar mejores soluciones, argumentando que aunque no representan peligro
para la salud, sí provocan un daño “emocional y psicológico”.
Por si no bastara con las chinches, cada vez más mapaches invaden sectores
de la ciudad (con la excepción de Manhattan). Se han multiplicado
las
llamadas a la línea de asistencia municipal solicitando
información sobre cómo expulsar a estos animales: son más de 2 mil 400 en lo
que va del año, aunque ése es sólo un limitado indicador del tamaño del
problema. Los mapaches aparecen enfrente de casas, en las azoteas, y algunos
han reportado su presencia en departamentos o casas. Tal vez lo que más
asusta es que tienen una actitud muy neoyorquina: parecen no tener miedo de
nada y poco les importa la reacción de sus vecinos.
La Jornada
investigó el fenómeno. Todas las noches, frente a la casa de este
corresponsal, tres mapaches lo miran y se vuelven indiferentes. Hace unas
noches se escucharon ruidos violentos frente a la ventana del cuarto piso.
Al abrir las cortinas para ver si se trataba de un intento de asalto, dos
mapaches pequeños y uno grande miraban desde el otro lado de la ventana
sobre unas escaleras de emergencia. Golpes contra la ventana, linternas
enfocadas sobre sus caras y gritos valientes no lograron provocar alguna
reacción de los animales enmascarados. Al pasar a una segunda ventana, los
tres mapaches también cruzaron para ver con curiosidad qué haría ahora ese
bicho raro que parecía estar enjaulado en este zoológico humano mientras
ellos gozaban de su libertad. Al final se aburrieron, dieron una vuelta y se
echaron ahí mismo. Estas historias ya se han vuelto normales en esta ciudad.
¿Será por todo esto que a esta ciudad se le suele decir “selva de concreto”?
La pregunta del corresponsal de
La Jornada, queda en el aire.
**********************************
Y
hasta mañana miércoles amigos de
El Duende
que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría.
Bambarambay.