|
|||||||
|
7 de octubre de 2011
Mueren 30 soldados estadounidenses de operaciones especiales en helicóptero derribado en Afganistán Gaddafi niega haber abandonado Libia y exhorta a seguir combatiendo El líder libio Muammar Gaddafi sigue prófugo mientras que las tropas rebeldes continúan sitiando la localidad de Bani Walid, que está en poder de los leales al régimen. Un convoy de combatientes del Consejo Nacional de Transición llegó a la ciudad sitiada tarde en la noche del miércoles. Los líderes rebeldes especulan que los hijos de Gaddafi, y tal vez él mismo, se estén ocultando allí. Se han cortado las comunicaciones y los organismos de ayuda manifestaron su preocupación por las condiciones humanitarias. Los rebeldes también enviaron tropas a la frontera con Níger, que un convoy pro-Gaddafi cruzó esta semana. En un desafiante mensaje de audio emitido hoy, Gaddafi afirmó que sigue en Libia y exhortó a sus partidarios a continuar combatiendo contra las fuerzas rebeldes. Compañía occidental negoció para armar al régimen de Gaddafi antes del levantamiento Mientras tanto, documentos recientemente recuperados revelaron que un contratista militar de Occidente trató de ayudar a armarse a las unidades militares de elite de Muammar Gaddafi justo antes de que se produjera el levantamiento. Según Reuters, los documentos hallados en una base libia abandonada indican que la sección británica de General Dynamics con base en Estados Unidos estaba intermediando acuerdos para mejorar los sistemas de comunicaciones de tanques, artillería y vehículos blindados de tropas para la Brigada Khamis de Gaddafi apenas un mes antes de que comenzaran los disturbios. Una carta del gerente de proyectos de General Dynamics dirigida al Ministro de Defensa de Libia fechada el 25 de enero reveló planes para una importante actualización del equipo militar libio, incluidos vehículos y armas. General Dynamics afirma que nunca se completó la actualización. Fuerzas sirias asesinaron a por lo menos veinte personas en Homs La represión del gobierno sirio contra las protestas de la oposición continuaron el miércoles en la ciudad de Homs con la muerte de por lo menos veinte personas. Se considera que el ataque fue uno de los más violentes a la fecha contra un centro urbano durante el levantamiento de Siria. Grupos de defensa de derechos humanos afirman que el régimen del Presidente Bashir al-Assad intensificó su campaña de represión violenta con incursiones militares más frecuentes, asesinatos planificados de líderes de las protestas y miles de detenciones. Las Naciones Unidas estiman que en los últimos tres meses murieron por lo menos 2.200 personas. En las Naciones Unidas, la embajadora estadounidense Susan Rice exhortó a dar una nueva amonestación internacional al gobierno de Assad. Rice dijo: "Ya es tiempo de una firme resolución que contenga medidas significativas para aumentar la presión sobre el régimen de Assad. Y estamos trabajando con socios de Europa y de otras partes para llegar al final. Creemos que hay una base sólida de apoyo para medidas adicionales. Todavía no hay unanimidad y obviamente hay algunos países que prefieren ir despacio con respecto a determinadas medidas". |
|||||||
|